En un entorno empresarial cada vez más competitivo, la gestión estratégica de activos se erige como una palanca clave para generar ahorros y maximizar el valor. Lejos de verse únicamente como un ejercicio de control contable, la optimización de costes desde la perspectiva de los activos revela oportunidades de mejora en cada fase de su ciclo de vida.
Este artículo presenta un marco completo que conecta la estrategia, las operaciones, la tecnología y los resultados económicos, con ejemplos y métodos prácticos para impulsar una gestión de activos verdaderamente transformadora.
La gestión de activos abarca la planificación, adquisición, operación, mantenimiento y disposición de recursos físicos e intangibles: equipos industriales, infraestructuras, software y propiedad intelectual.
Por su parte, la optimización de costes consiste en estimar, controlar y reducir gastos sin comprometer la calidad ni la disponibilidad del servicio o activo. Una buena gestión de activos permite:
El enfoque de ciclo de vida (life cycle cost) analiza costes de adquisición, instalación, operación, mantenimiento, energía, paradas y disposición final, y es fundamental para identificar palancas de ahorro sostenido.
Para optimizar gastos, es esencial desglosar cada elemento:
Aunque a menudo se prioriza la reducción del CAPEX, el mayor potencial de ahorro reside en el OPEX, el mantenimiento y los costes de indisponibilidad.
Existen múltiples vías para generar eficiencias:
La digitalización es clave para convertir datos en ahorro:
Los sistemas EAM/CMMS permiten el registro centralizado de activos, órdenes de trabajo, históricos de fallos, costes y tiempos de parada.
La integración de IoT y telemantenimiento brinda mantenimiento predictivo basado en datos, con sensores que envían información en tiempo real para diagnósticos remotos, reduciendo desplazamientos y errores.
La analítica avanzada, aplicada a TCO y modelos de reemplazo óptimo, apoya modelos de decisión basados en analítica para determinar el momento económicamente ideal de sustituir un activo.
Un roadmap típico incluye:
La viabilidad de cualquier iniciativa depende de un análisis riguroso de sus beneficios y costes asociados. A continuación, se presenta un resumen de los principales conceptos económicos:
Implementar un modelo financiero sólido permite priorizar iniciativas y focalizar recursos en aquellas que generen retorno financiero sostenible en el mediano y largo plazo.
En definitiva, la gestión de activos vista como motor de optimización de costes trasciende la mera reducción presupuestaria. Se trata de alinear inversiones, operaciones y tecnología para lograr eficiencia operativa, resiliencia y generación de valor continuo.
Referencias